El fabricante de automóviles japonés Toyota ha anunciado un descenso en su beneficio neto anual y adopta una perspectiva cautelosa para los próximos meses, en medio del aumento vertiginoso de los costes y las tensiones geopolíticas en Oriente Medio. El principal fabricante de automóviles del mundo incluso prevé una caída de casi el 35% en su beneficio neto para el ejercicio fiscal 2025-2026.
El grupo señala específicamente el impacto de los aranceles estadounidenses impuestos por Donald Trumppero también el aumento de los precios de las materias primas y del petróleo provocado por las tensiones regionales. Toyota ya estima que el coste de los nuevos aranceles estadounidenses sobre los vehículos y piezas importados asciende a varios cientos de miles de millones de yenes.
Las ventas y la logística en Oriente Medio están disminuyendo.
Toyota también reconoce que el conflicto en Oriente Medio está afectando gravemente sus operaciones. Las ventas del grupo en la región se desplomaron casi un tercio en marzo, y varias rutas logísticas se ven afectadas por las tensiones en torno al estrecho de Ormuz, una arteria estratégica para el comercio mundial.
Según la prensa económica japonesa, el fabricante japonés también ha reducido su producción para Oriente Medio en aproximadamente 40.000 vehículos. Los modelos Land Cruiser, especialmente populares en la región, se encuentran entre los más afectados.
Sin embargo, ante la continua y fuerte demanda de modelos híbridos, Toyota prevé que sus márgenes sigan deteriorándose debido a la inflación de los costes, el aumento de los salarios de los proveedores y las interrupciones en el comercio mundial.
Communauté
comentarios
Los comentarios están abiertos, pero protegidos contra el spam. Las publicaciones iniciales y los comentarios que contienen enlaces se someten a una revisión manual.
Sé el primero en comentar este artículo.