El precio del petróleo ha superado un umbral simbólico en los mercados internacionales. El precio del crudo West Texas Intermediate (WTI), el referencial estadounidense, superó los 100 dólares por barril el domingo, un récord sin precedentes desde el verano de 2022, en medio de la creciente preocupación por el suministro energético mundial.
Al inicio de la jornada bursátil en Chicago, el contrato de abril registró una fuerte subida, alcanzando casi un 14%, situándose en torno a los 103 dólares por barril. Este fuerte aumento se produce en un momento en que las tensiones militares en Oriente Medio alimentan el temor a una conmoción en el mercado petrolero.
El estrecho de Ormuz, en el centro de las preocupaciones energéticas
El aumento de los precios se debe principalmente al bloqueo del Estrecho de Ormuz, una vía fluvial estratégica por la que pasa una parte significativa del comercio mundial de hidrocarburos. Cualquier interrupción en esta zona clave probablemente generará presiones inmediatas sobre los precios.
Los mercados temen ahora un impacto duradero del conflicto en los flujos de exportación de petróleo y gas. Esta situación reaviva el espectro de un nuevo período de alta volatilidad energética, con posibles consecuencias para la inflación y los costos energéticos en muchos países.