Sobre el papel, son buenas noticias. A finales del cuarto trimestre de 2025, la deuda pública francesa, según los criterios de Maastricht, se situaba en 3.460,5 mil millones de euros, lo que supone un descenso de 23,6 mil millones de euros en tres meses, según el INSEE. Como porcentaje de la riqueza nacional, también disminuyó: 115,6% del PIB, frente al 117,2% del tercer trimestre. Un paso atrás, pues, pero en una pendiente que sigue siendo muy pronunciada.
Otro dato clave, este con mayor carga política: se prevé que el déficit público alcance el 5,1% del PIB en 2025, ligeramente inferior al 5,4% previsto. El saldo mejoró en 0,7 puntos porcentuales interanuales. El INSEE señala que los ingresos se están acelerando gracias a las subidas de impuestos, lo que contribuye mecánicamente a reducir el ratio de deuda. El ambiente es más respirable, pero no necesariamente más saludable.
Una mejora resultante de los impuestos, no de un programa de pérdida de peso.
Porque la trayectoria de la deuda cuenta una larga historia: aceleración después de 2008, un aumento descontrolado durante la época del "cueste lo que cueste", y luego una crisis energética e inflacionaria. En el fondo del problema reside un déficit estructural que lastra las finanzas públicas y, desde el aumento de los tipos de interés, los pagos de intereses se han vuelto aún más pesados. Cuando el dinero vuelve a costar dinero, cada mil millones prestados pesa más sobre el presupuesto, y el lector comprende: el margen de maniobra se reduce.
El problema evidente, ese que Bruselas siempre recuerda, persiste: el umbral europeo del 60% del PIB, que aún está muy lejos de alcanzarse. El gobierno afirma que aspira a volver a un déficit inferior al 3% "en pocos años", mientras que el Tribunal de Cuentas, el Consejo Superior de Finanzas Públicas y el Banco de Francia reiteran periódicamente la cuestión de la sostenibilidad y la sensibilidad a los costes de financiación. El descenso a finales de 2025 parece una tregua, pero está por ver si irá seguido de un nuevo repunte del gasto público.
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