Dalma Maradona testificó ante el tribunal de San Isidro, Argentina, en el juicio por las circunstancias de la muerte de su padre, Diego Maradona. La hija mayor del excapitán de la Albiceleste denunció la irresponsabilidad del equipo médico encargado de su recuperación domiciliaria en 2020, tras una cirugía por un hematoma. Explicó que la familia había aceptado esta hospitalización en casa porque se había anunciado un plan integral: equipo médico, personal de enfermería, seguimiento organizado y una ambulancia disponible en todo momento.
La ambulancia desaparecida
En el centro de su testimonio, Dalma Maradona relató un incidente ocurrido durante la convalecencia de su padre, cuando supuestamente sufrió una intoxicación alimentaria. Según ella, las hijas de Diego Maradona solicitaron un traslado en ambulancia. Fue entonces cuando descubrieron que no había ninguna ambulancia disponible. Dalma resumió la escena afirmando que "Nadie se hacía cargo de la situación." Para la hija de Maradona, esta ausencia lo cambia todo. Afirmó que la familia no habría optado por la hospitalización domiciliaria de haber sabido que las garantías prometidas no se cumplirían. Dado el estado de salud de su padre, la presencia de una ambulancia era, en su opinión, fundamental.
Luque apuntó directamente
Dalma Maradona también identificó al neurocirujano Leopoldo Luque como una de las figuras clave en la atención médica de su padre. Según su testimonio, durante las conversaciones con la familia y los cuidadores, Luque fue claramente identificado como el responsable de la salud de Diego Maradona. También mencionó a la psiquiatra Agustina Cosachov y al psicólogo Carlos Díaz como miembros del equipo de tratamiento. Otra acusada, Nancy Forlini, coordinadora del proveedor de atención médica Swiss Medical, confirmó que Luque y Cosachov eran considerados los médicos responsables de solicitar los servicios necesarios: tratamientos, equipos o una ambulancia. Afirmó que solo se realizaron solicitudes limitadas, que incluían atención de enfermería y una visita médica semanal.
Siete profesionales a juicio
Siete profesionales de la salud están siendo juzgados en este caso por "homicidio con dolo", un cargo que abarca la negligencia cometida con conocimiento del potencial de consecuencias fatales. De ser declarados culpables, podrían enfrentar hasta 25 años de prisión. Los acusados niegan los cargos. El juicio actual comenzó a mediados de abril de 2026, tras un juicio inicial que fue desestimado en 2025 a raíz de un escándalo judicial vinculado a la participación de un juez en un documental sobre el caso. Las audiencias se llevan a cabo en San Isidro, cerca de Buenos Aires, y se prevé que se prolonguen durante varias semanas.
Una muerte en el centro de un caso explosivo
Cabe recordar que Diego Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, en una casa alquilada en Tigre, al norte de Buenos Aires, donde continuaba su recuperación. Su muerte se produjo tras una crisis cardiorrespiratoria asociada a edema pulmonar. El caso judicial se centra en las condiciones de esta hospitalización domiciliaria, que la fiscalía considera inapropiadas para el estado del campeón del mundo de 1986. La defensa, por su parte, sostiene que la muerte de Maradona estuvo vinculada a su estado de salud general, marcado por un historial médico grave. El tribunal deberá determinar si los profesionales procesados incumplieron su deber de diligencia y si estas negligencias contribuyeron al fallecimiento del ícono argentino.