Tour de Francia femenino: Pauline Ferrand-Prévôt da un gran paso y se lleva el maillot amarillo
Tour de Francia femenino: Pauline Ferrand-Prévôt da un gran paso y se lleva el maillot amarillo

Pauline Ferrand-Prévôt dejó una gran huella el sábado al ganar la etapa reina del Tour de Francia Femenino de forma espectacular, con final en la cima del Col de la Madeleine. Gracias a una actuación dominante en la subida final, la francesa se hizo con el maillot amarillo justo antes de la meta, dejando a todas sus rivales varios minutos atrás.

Una escapada controlada, una subida dominada

Desde los primeros kilómetros, la etapa estuvo marcada por una intensa batalla por entrar en la escapada. Un grupo de catorce ciclistas finalmente se escapó en el Col de Plainpalais. Entre ellas se encontraba la siempre atacante Maëva Squiban, que buscaba puntos en la clasificación de la montaña, así como Marion Bunel, la joven compañera de equipo de Ferrand-Prévôt, estratégicamente posicionada al frente, con total libertad de movimiento. FDJ-Suez, por su parte, había maniobrado bien, colocando a Évita Muzic en el grupo, así como a Élise Chabbey, la portadora del maillot de lunares.

En el pelotón, la líder de la general, Kim Le Court, intentó mantener el orden, pero una aparatosa caída en un descenso causó confusión momentánea. Aunque logró reincorporarse al pelotón tras una larga persecución, este percance marcó un punto de inflexión en su etapa.

La gran actuación del campeón

Todo se redujo a la aparentemente interminable subida del Col de la Madeleine. A catorce kilómetros de la cima, el ritmo se aceleró. Squiban y Chabbey fueron los primeros en rezagarse. A once kilómetros de la cima, Sarah Gigante lanzó un ataque decisivo. Solo Ferrand-Prévôt pudo seguirla, sin forzarse demasiado. Tres kilómetros después, alcanzaron a Bunel, quien jugaría un papel crucial. La joven francesa se puso inmediatamente al servicio de su líder y marcó un ritmo perfecto para lanzarse al sprint final.

A ocho kilómetros de la cima, Ferrand-Prévôt arranca sola e implacable. Aún sentada en el sillín, adelanta uno a uno a los últimos supervivientes de la escapada matutina. No parece flaquear. Su expresión decidida delata concentración, no sufrimiento. La multicampeona, ya campeona en ciclismo de montaña, ciclocross, ciclismo de carretera y carreras de gravel, ofrece una subida a un ritmo perfecto, como en sus carreras favoritas de una hora de duración e intensamente extenuantes.

A cinco kilómetros de la cima, una botella de agua que le entregaron sus padres simboliza este momento trascendental. Su ventaja crece hasta la meta, creando enormes diferencias con sus competidoras directas.

El general está angustiado, la victoria final a la vista.

Tras ellas, Sarah Gigante, sola en un contraataque, terminó a 1 minuto y 45 segundos. Demi Vollering, Katarzyna Niewiadoma y las demás favoritas concedieron más de tres minutos. Kim Le Court, quien llevaba mucho tiempo rezagada, perdió su maillot amarillo ante Ferrand-Prévôt, quien ahora lidera con fuerza la clasificación general.

Antes de la etapa final, la diferencia es considerable: 2 minutos y 37 segundos sobre Gigante y 3 minutos y 18 segundos sobre Vollering. Esta ventaja debería ser suficiente para que la francesa se alce con la victoria general el domingo, salvo imprevistos. Cédrine Kerbaol, sexta en la etapa, también asciende al quinto puesto en la clasificación general.

Una actuación histórica

Con esta actuación monumental, Ferrand-Prévôt ha consolidado aún más su lugar en la historia del ciclismo francés. Nunca antes una francesa había estado tan cerca de ganar el Tour de Francia Femenino desde su relanzamiento. Campeona polifacética, a sus 33 años podría añadir otro logro excepcional a una lista ya extraordinaria de logros. Todo se decidirá el domingo, pero su dominio de la etapa reina deja pocas dudas: ella es la reina de este Tour.

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