Restituciones coloniales: la Asamblea finalmente examina la ley marco esperada desde 2017.
Restituciones coloniales: la Asamblea finalmente examina la ley marco esperada desde 2017.

La Asamblea Nacional examinó el lunes un proyecto de ley largamente esperado sobre la restitución de objetos adquiridos durante el período colonial en condiciones ilícitas. Aprobada por unanimidad por el Senado a finales de enero, esta ley marco pretende permitir a Francia superar el sistema actual, considerado demasiado lento, donde cada devolución de una obra de arte requiere una legislación específica. Casi nueve años después del compromiso asumido por Emmanuel Macron En Uagadugú, el tema vuelve así al centro del debate parlamentario, en un contexto de grandes expectativas en África y de una delicada cuestión diplomática.

Un texto diseñado para agilizar la restitución.

Hasta ahora, el principal obstáculo era el principio de inalienabilidad de las colecciones públicas, que requería la aprobación de leyes caso por caso. Este mecanismo rigió la devolución de los 26 tesoros de Abomey a Benín y la espada de El Hadj Omar a Senegal, y más recientemente, la restitución del tambor sagrado Djidji Ayokwe a Costa de Marfil. Según AFP, estas restituciones siguen siendo muy raras, hasta el punto de poder contarse con los dedos de una mano desde la promesa presidencial de 2017.

El nuevo texto pretende ampliar el alcance del proceso. Estipula que las restituciones ahora pueden decidirse por decreto, tras la opinión de dos comisiones: una científica y otra integrada por representantes del Parlamento. En la comisión, la ministra de Cultura, Catherine Pégard, explicó, según la AFP, que el objetivo era "organizar las futuras restituciones y aumentar la eficiencia", manteniendo al mismo tiempo "salvaguardias" y criterios precisos para determinar el carácter ilícito de una adquisición.

Un marco cuyas limitaciones aún se están debatiendo.

El proyecto de ley, sin embargo, solo abarca un período específico: los objetos adquiridos por las colecciones entre 1815 y 1972, es decir, entre el inicio del segundo imperio colonial francés y la entrada en vigor de la Convención de la UNESCO sobre la Restitución. Esta limitación ya está generando debate. La France Insoumise considera que este alcance es demasiado estrecho, sobre todo porque excluiría ciertas solicitudes, como la de México relativa al Códice Borbónico. En la izquierda, las críticas también se centran en la propia redacción del texto: los ecologistas lamentan la ausencia de la palabra «colonización».

Por el contrario, la Agrupación Nacional pretende restringir estas restituciones únicamente a los Estados que mantienen relaciones cordiales con Francia y denuncia el texto como un acto de arrepentimiento. El gobierno, por su parte, lo defiende como una ley equilibrada. Según la AFP, Catherine Pégard afirmó que el texto no es ni negación ni arrepentimiento, sino más bien un medio para apaciguar la memoria. Queda una última incógnita: la postura del Consejo Constitucional. Algunos expertos legales consideran que la restitución de bienes adquiridos mediante donaciones o legados podría responder a un interés público superior. A pesar de ello, el gobierno pretende impulsar esta legislación, que presenta como un paso decisivo en la política patrimonial francesa.

Compartir

Communauté

comentarios

Los comentarios están abiertos, pero protegidos contra el spam. Las publicaciones iniciales y los comentarios que contienen enlaces se someten a una revisión manual.

Sé el primero en comentar este artículo.

Responda a este artículo

Los comentarios son moderados. Se bloquean los mensajes promocionales, los correos electrónicos automatizados y los enlaces abusivos.

Tu primer comentario, o cualquier mensaje que contenga un enlace, puede quedar pendiente de aprobación.