Durante una visita al museo Louvre-Lens el jueves 27 de marzo, la ministra de Cultura, Rachida Dati, anunció un aumento de la financiación estatal, elevándola a 500.000 euros anuales, frente a los 300.000 euros anteriores. Este aumento pretende compensar el déficit sin precedentes de 1,13 millones de euros previsto para el museo en 2024, consecuencia de la crisis energética y la disminución del número de visitantes. Paralelamente, la región de Hauts-de-France, el departamento de Pas-de-Calais y la comunidad urbana de Lens-Liévin se han comprometido a aumentar su apoyo global en 200.000 euros.
Un museo icónico en busca del equilibrio
Doce años después de su apertura, el Louvre-Lens atraviesa el período financiero más delicado de su historia. Su presupuesto anual de 15 millones de euros depende en gran medida de la región (10 millones de euros), complementado con contribuciones del departamento y el área metropolitana (2,5 millones de euros). Ante el aumento vertiginoso de los costes operativos, el museo temía la retirada del apoyo de las autoridades locales, sujetas a limitaciones presupuestarias. El anuncio de este aumento de apoyo, formalizado mediante una carta de compromiso entre el Estado y la Región, se presenta como una respuesta conjunta para preservar esta institución cultural estratégica.
Rachida Dati aprovechó esta visita para firmar un nuevo acuerdo de colaboración con la región de Hauts-de-France, destinado a fortalecer la cooperación cultural. Su objetivo es convertir la cultura en un motor de desarrollo e influencia regional, y reiteró su compromiso de mantener los presupuestos asignados al sector. Para el Louvre-Lens, este anuncio representa un respiro bienvenido y una sólida señal política, ya que el museo sigue siendo un símbolo de la descentralización cultural.