El concierto "Solidaridad con el Congo" fue aplazado a petición de las autoridades parisinas.
El concierto "Solidaridad con el Congo"

Programado para el 7 de abril en el Accor Arena, día de conmemoración del genocidio tutsi en Ruanda, el evento benéfico con Gims, Youssoupha y Gazo generó controversia. Los organizadores anunciaron su aplazamiento.

Una decisión forzada, pero aceptada.

El concierto "Solidaridad con el Congo", programado para el 7 de abril en París en apoyo a las víctimas del conflicto en el este de la República Democrática del Congo (RDC), no se celebrará en la fecha anunciada inicialmente. Tras las quejas de varias asociaciones ruandesas y la alerta del Ayuntamiento de París, el prefecto de policía parisino, Laurent Núñez, advirtió a los organizadores el jueves 28 de marzo, alegando riesgo de desórdenes públicos si el evento se celebraba el Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio Tutsi.

Se esperaba que los artistas programados, entre ellos Gims, Youssoupha y Gazo, se presentaran en el Accor Arena para una velada que sus promotores calificaron de "esencial". Sin embargo, finalmente anunciaron su aplazamiento, alegando "una decisión de las autoridades administrativas" y especificando que se trataba únicamente de "un aplazamiento". Próximamente se anunciará una nueva fecha.

Un delicado contexto simbólico y diplomático

Durante varias semanas, voces ruandesas habían expresado su preocupación por el simbolismo particularmente doloroso del 7 de abril, día en memoria de las aproximadamente 800.000 víctimas del genocidio de 1994. La Comunidad Ruandesa de Francia, a través de su presidente, Christophe Renzaho, denunció el evento como una "provocación", al tiempo que afirmaba que un aplazamiento evitaría cualquier oposición. UNICEF, inicialmente colaboradora del concierto, retiró su apoyo, considerando "imposible" recibir fondos para un evento programado para esa fecha.

El aplazamiento también se produce en un clima regional extremadamente tenso. El este de la República Democrática del Congo, azotado por la violencia recurrente durante tres décadas, está experimentando un resurgimiento de los enfrentamientos, particularmente relacionados con la ofensiva del grupo M23, apoyado por Kigali según las Naciones Unidas. El concierto tenía como objetivo ayudar a los niños afectados por este conflicto. Sin embargo, celebrarlo el 7 de abril habría reavivado las antiguas tensiones históricas y políticas entre Ruanda y la República Democrática del Congo.

Compartir