Neymar podría perderse todos los partidos de la fase de grupos: un duro golpe para los aficionados del brasileño.
Neymar podría perderse todos los partidos de la fase de grupos: un duro golpe para los aficionados del brasileño.

Neymar Podría perderse los tres partidos de la fase de grupos de Brasil. Ya descartado para el partido inaugural contra Marruecos, el número 10 sigue de baja por una lesión en la pantorrilla derecha, y aún no hay garantía de que esté disponible para los dos siguientes encuentros. Brasil comenzará su andadura contra Marruecos el sábado 13 de junio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. La Seleção se enfrentará a Haití el sábado 20 de junio en Filadelfia, antes de concluir su fase de grupos contra Escocia el miércoles 24 de junio en Miami.  

Marruecos sin Neymar

El primer partido ya está en peligro. Neymar no se ha reincorporado a los entrenamientos con el equipo y continúa con su programa de tratamiento. Para Brasil, el partido contra Marruecos llega demasiado pronto. Esta ausencia es particularmente significativa debido a su nombre. En el terreno de juego, Neymar ya no es el jugador dominante que fue. Sus últimas temporadas han estado marcadas por las lesiones, una larga ausencia de la selección nacional y un regreso al Santos que no ha hecho más que aumentar las dudas sobre su estado físico.  

Haití y Escocia en la incertidumbre

El problema no se limita a Marruecos. La lesión diagnosticada requiere reposo y rehabilitación, con un plazo inicial de dos a tres semanas. Los partidos contra Haití y Escocia siguen en peligro. El calendario es apretado: siete días entre Marruecos y Haití, y solo cuatro antes de Escocia. Incluso con una mejoría, un regreso precipitado expondría a Neymar al riesgo de una recaída.

No necesariamente una gran derrota deportiva.

La ausencia de Neymar no solo cambia al equipo técnicamente. Más importante aún, reaviva una pregunta que se ha vuelto fundamental en Brasil: ¿sigue siendo el Neymar actual indispensable desde el punto de vista deportivo? Muchos creen que no. A sus 34 años, no ha tenido la regularidad física necesaria durante varias temporadas. No juega con la Seleção desde 2023, y su cuerpo ya no le permite rendir al máximo nivel como antes. En una plantilla donde Brasil cuenta con otras opciones de ataque, su ausencia no sería necesariamente la pérdida deportiva absoluta que habría representado hace unos años.  

Una estrella a la que el país quería volver a ver.

Puede que Neymar ya no sea indispensable para el fútbol brasileño, pero sigue siendo una figura emblemática para el país. Su convocatoria también satisfizo una gran expectativa popular. Brasil quería ver a su estrella de vuelta en un Mundial. Tras años de lesiones, dudas y ausencia de la selección nacional, Neymar aún representaba una especie de despedida triunfal con la camiseta nacional. Su presencia en el equipo había generado grandes expectativas, a pesar de que Carlo Ancelotti había declarado repetidamente que su puesto debía depender de su condición física y su rendimiento, no de su estatus.  

Ancelotti avanza con una ecuación diferente.

Carlo Ancelotti ahora debe prepararse para el inicio del torneo con la posibilidad de que Neymar no juegue en la fase de grupos. Esto cambia la imagen de Brasil más que su potencial ofensivo. La Seleção pierde un símbolo, su máximo goleador histórico. Pero no necesariamente pierde a su mejor jugador en este momento. Esa es la paradoja de esta situación: desde una perspectiva deportiva, Brasil puede seguir adelante sin Neymar; emocionalmente, su ausencia le quita parte de la ilusión que el país aún tenía por el torneo.

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