Kylian Mbappé se mostró menos reservado de lo habitual. El capitán de la selección francesa respondió a Parisino Respondió a 20 preguntas formuladas por familiares, amigos, compañeros de la selección francesa y miembros del cuerpo técnico. Durante más de una hora, el delantero del Real Madrid alternó entre el humor, la autocrítica y las confesiones personales.
"¿Presidente? Ya me odian bastante."tiene"
Cuando se le preguntó sobre la idea de convertirse algún día en Presidente de la República, Mbappé descartó la posibilidad con humor: ¿Presidente de la República? No, ya me odian bastante. Una respuesta breve e irónica, pero reveladora del lugar tan particular que ocupa en el debate público francés: estrella del deporte, capitán de los Blues, pero también una personalidad constantemente comentada.
Nasser Al-Khelaïfi, el PSG y una relación que va más allá del conflicto.
Mbappé también habló sobre su relación con Nasser Al-Khelaïfi, a pesar de la disputa financiera que siguió a su transferencia gratuita del PSG en el verano de 2024. El club parisino fue condenado a pagarle casi 61 millones de euros en salarios atrasados, primas y vacaciones no remuneradas. El jugador no desestima esta acción legal, pero se niega a reducir sus siete años en París a su tenso final. Lo afirma claramente: "A Nasser lo respeto."
“No puedo fingir que no sucedió.”
El exdelantero del PSG recuerda que París ocupó un lugar central en su carrera. Jugó allí desde 2017 hasta 2024, convirtiéndose en el máximo goleador histórico del club y posteriormente capitán de la selección francesa. También reconoce el papel de Al-Khelaïfi en su trayectoria, explicando que el PSG y su presidente fueron fundamentales para su ascenso al Real Madrid y su capitanía con la selección francesa.
Una nariz rota en la Eurocopa 2024: “Si me vuelve a pasar, me voy a casa.”
Mbappé también volvió a hablar de su nariz rota durante el primer partido de la Eurocopa 2024 contra Austria, tras una colisión con Kevin Danso. Ahora reconoce que probablemente debería haberse retirado de la competición. En aquel momento, Didier Deschamps Se oponía a su marcha, y el jugador quería quedarse en el grupo. Pero su perspectiva ha cambiado: "Si me vuelve a pasar mañana, me voy a casa."
El delantero también relata las secuelas físicas de la lesión: la recolocación de la nariz, el dolor, los analgésicos, la necesidad de usar una máscara y la dificultad para respirar con normalidad. Resume ese momento: "Bueno, estamos en serios problemas." A pesar de todo, continuó en la Eurocopa hasta la semifinal, que perdió contra España.
Su hermano Ethan se burla de él por la defensa.
Otro momento clave: Ethan Mbappé le pregunta si alguna vez piensa defender o presionar. La pregunta es directa, casi familiar por su tono incisivo. Kylian Mbappé reconoce entonces que necesita mejorar en este aspecto. Su respuesta es clara: "Necesito llevarlo al siguiente nivel."
Mbappé promete hacer más sin el balón.
El capitán francés insiste en que quiere esforzarse más en la presión y el trabajo defensivo, especialmente durante este Mundial. Lo explica de forma sencilla: "Esto es algo importante para los equipos y tengo que hacerlo." Esto es una revolución: él sabe y admite que su contribución ya no puede limitarse a goles, carreras y arranques de velocidad. ¿Esto se traducirá en acciones concretas? Lo descubriremos en los próximos días…
Un Mundial bajo presión
Mbappé llega a este Mundial en una situación de gran presión mediática. Su temporada en el Real Madrid terminó sin títulos, a pesar de haber marcado 42 goles y dado 7 asistencias en 44 partidos en todas las competiciones. Sin embargo, sigue siendo la pieza clave de la selección francesa, con un impresionante registro en la Copa del Mundo: 12 goles en 14 partidos, a solo cuatro del récord histórico de Miroslav Klose. Un solo gol le permitiría igualar el récord de Olivier Giroud como máximo goleador histórico de la selección francesa.
Recordemos que Francia comienza su andadura en el Mundial este martes contra Senegal en el MetLife Stadium de East Rutherford. Mbappé llega con críticas, grandes expectativas, el recuerdo de la Eurocopa, su condición de capitán y su declarado deseo de ganar.