Los franceses nunca han consumido tantos huevos. Para 2025, la media alcanzará las 237 unidades per cápita, diez más que el año anterior. Este crecimiento sostenido, impulsado por las compras en tiendas físicas, la restauración y los productos procesados, ha sometido a la industria a una gran presión, que no ha podido mantener el ritmo, lo que ha provocado que los estantes de huevos a principios de año a veces estén escasos.
En una conferencia de prensa, la asociación del sector asegura, no obstante, que la situación debería mejorar en los próximos meses. Se prevé la entrada en funcionamiento de cuarenta nuevas naves avícolas para 2026, lo que representará casi 375 millones de huevos adicionales al año. A largo plazo, se prevé la construcción de 575 naves para 2035, con el fin de satisfacer una demanda prevista de 269 huevos por persona al año. Según el Comité Nacional para la Promoción del Huevo, las dificultades de suministro deberían desaparecer gradualmente para finales del primer semestre.
El objetivo es la autosuficiencia y menos importaciones.
El aumento de la producción nacional también se presenta como una forma de limitar la dependencia de las importaciones. Para 2025, la tasa de autosuficiencia había caído por debajo del 96%, mientras que las compras de huevos con cáscara del extranjero habían aumentado más del 20%. España sigue siendo el principal proveedor, pero Ucrania está ganando terreno en el mercado europeo, lo que preocupa a la industria francesa del huevo.
Para impulsar este crecimiento, los profesionales del sector exigen la simplificación de los trámites administrativos, que consideran demasiado largos, dado que a menudo transcurren más de dos años entre el lanzamiento de un proyecto y la primera puesta de huevos. Asimismo, reafirman su compromiso con el desarrollo de alternativas de cría sin jaulas, con el objetivo de alcanzar el 90 % de las gallinas criadas sin jaulas para 2030.