Coca-Cola acaba de presentar el nuevo diseño de sus latas y botellas. La marca estadounidense mantiene la receta y el sabor de sus bebidas, pero renueva significativamente su presentación para unificar su imagen en más de 200 mercados. El lanzamiento comenzó en julio de 2026 en Europa, Latinoamérica, Oriente Medio y Asia. El icónico color rojo sigue siendo el protagonista del envase, pero ahora ocupa una posición aún más destacada. El logotipo de Coca-Cola aparece en un formato más grande, mientras que la famosa cinta ondulada es más visible. Las diferentes versiones de la bebida adoptan una identidad común, conservando a la vez rasgos distintivos diseñados para evitar confusiones en los estantes de las tiendas.
Un logotipo más grande y un uso mucho más destacado del color rojo.
El cambio más notable se refiere a las latas de Coca-Cola Sabor Original. El nuevo diseño presenta una estética más minimalista, dominada por el rojo y el blanco. El nombre Coca-Cola, que conserva su tipografía clásica, es más grande y se convierte en el elemento central del envase.
La cinta blanca, que ha adornado la publicidad y el empaque de la marca durante décadas, también se refuerza. Esta onda, denominada oficialmente "Cinta Dinámica", luce más ancha y estructurada. El cuadrado rojo utilizado en las comunicaciones de Coca-Cola, conocido como "Plaza Arden", completa esta nueva identidad.
De esta forma, la marca conserva sus elementos más reconocibles, pero los presenta de manera más uniforme. Latas, botellas, envases, refrigeradores en tiendas y medios digitales deben adoptar gradualmente las mismas normas gráficas.
Coca-Cola Zero Sugar destaca por su ancha cinta negra.
La transformación es especialmente notoria en Coca-Cola Zero Sugar. Hasta ahora, el envase de la versión sin azúcar ya utilizaba rojo y negro, pero su combinación variaba según el formato y el país. Las nuevas latas siguen siendo predominantemente rojas, como las de Coca-Cola Original, pero presentan una ancha franja negra. La denominación "Zero Sugar" se ha ampliado para una identificación inmediata. En las botellas de plástico y vidrio, un tapón negro completa el diseño. De esta forma, Coca-Cola busca alinear visualmente sus dos productos principales sin que sean idénticos. El rojo permite un reconocimiento inmediato de la marca, mientras que el negro sigue asociándose con la versión sin azúcar.
Los multipacks de Coca-Cola Zero Sugar también adoptarán este nuevo diseño. Durante el período de transición, algunos lotes podrían conservar temporalmente elementos rojos o combinar el diseño antiguo con el nuevo. Los envases ya producidos se venderán antes de la sustitución completa.
No se han realizado cambios en las recetas.
Esta nueva imagen no irá acompañada de cambios en la composición de las bebidas. Coca-Cola Sabor Original y Coca-Cola Zero Azúcar conservarán sus recetas, ingredientes y sabor actuales. El cambio solo afecta la identidad gráfica de las latas, botellas y envases a granel. Las variedades con sabor, como limón, cereza y vainilla (según el mercado), también adoptarán gradualmente esta nueva imagen. Sin embargo, Diet Coke y Coca-Cola Zero Azúcar Zero Caffeine mantendrán su presentación actual en los países donde este nuevo sistema ya se ha implementado. El rediseño se centra inicialmente en las gamas Sabor Original y Zero Azúcar y sus principales sabores.
Una identidad para más de 200 mercados.
Coca-Cola se enfrentaba a numerosas diferencias en su empaque según la región, el formato y el canal de distribución. La nueva identidad busca reducir estas variaciones y permitir que los consumidores encuentren los mismos elementos gráficos en supermercados, restaurantes, máquinas expendedoras y campañas digitales.
"Coca-Cola es una de las marcas más reconocidas del mundo, y eso implica la responsabilidad de seguir evolucionando."«Queremos presentar nuestros productos de forma más coherente, conservando al mismo tiempo los elementos asociados a la marca para las futuras generaciones», declaró Arnab Roy, presidente global de la categoría de Coca-Cola. Rapha Abreu, vicepresidente global de diseño, añadió: «Queremos crear una identidad visual única diseñada para ofrecer la misma experiencia de marca a los consumidores, independientemente de su país».
Las latas antiguas y las nuevas coexistirán.
El cambio no será inmediato en todas las tiendas. Las latas antiguas y los nuevos modelos podrían coexistir durante varias semanas o incluso meses, dependiendo del stock disponible y los cronogramas de las distintas embotelladoras. Coca-Cola planea una implementación gradual de esta nueva identidad en todos sus envases, así como en sus refrigeradores, exhibidores, campañas publicitarias y plataformas digitales. La marca también ha creado nuevas herramientas internas para garantizar directrices uniformes para los equipos de marketing y las agencias que trabajan en diferentes países.
Este rediseño es uno de los cambios visuales más significativos que Coca-Cola ha realizado recientemente. La marca no abandona su logotipo histórico ni su característico color rojo, sino que los realza aún más. Para los consumidores, el cambio más notorio se verá en las latas de Zero Sugar, ahora marcadas con una gran ola negra y un mensaje de "sin azúcar" mucho más grande.
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