Otros 50 euros. Air France vuelve a subir el recargo por combustible, por segunda vez en dos meses, y los pasajeros de clase económica en vuelos de larga distancia están viendo cómo aumenta considerablemente su factura. Tras un aumento inicial en marzo, la aerolínea añade otros 50 euros en abril a ciertas tarifas de ida y vuelta tanto en clase económica como en clase turista superior, lo que eleva el recargo total a 100 euros en algunas rutas.
Algunas conexiones con Norteamérica se han ajustado a un precio inferior, en torno a los 70 euros, pero el mensaje es claro: el precio del billete ya no es una simple instantánea, sino un termómetro.
Con la devolución de los recargos, la factura aumenta rápidamente.
Esta tendencia va más allá de Air France, y ahí es donde la situación se hace evidente. Transavia, la filial de bajo coste del grupo Air France-KLM, también está subiendo sus tarifas, en un promedio de unos 10 euros por viaje de ida y vuelta. Quienes ya hayan comprado sus billetes pueden respirar tranquilos; el precio pagado se mantiene, sin ajustes posteriores. Para otros, es como un mostrador de billetes en constante cambio: un día hay una promoción, al siguiente una subida de precio, y en medio, el consumidor calcula, duda y, a menudo, acaba reservando de todas formas.
El impacto en los precios del combustible es considerable: el queroseno pasó de unos 750 dólares la tonelada antes del conflicto en Oriente Medio a casi 1900 dólares a principios de abril, un nivel que está alterando un gasto que representa aproximadamente una cuarta parte de los costes operativos. Las aerolíneas pueden absorber parte del impacto mediante coberturas, pero no pueden eliminar el coste, y se están adaptando en la medida de lo posible, sobre todo cuando la demanda se mantiene fuerte y la oferta se ve a veces limitada por la disponibilidad de aeronaves y el mantenimiento. La paradoja es completa: los precios suben, los aviones se llenan y el tráfico aéreo no muestra signos de calmarse a corto plazo.
Communauté
comentarios
Los comentarios están abiertos, pero protegidos contra el spam. Las publicaciones iniciales y los comentarios que contienen enlaces se someten a una revisión manual.
Sé el primero en comentar este artículo.