Con El objeto del delitoPresentada fuera de competición en el Festival de Cannes antes de su estreno en cines el 27 de mayo, la tragicomedia de Agnès Jaoui examina las relaciones entre hombres y mujeres en la era posterior al #MeToo. Para su primer largometraje dirigido sin Jean-Pierre Bacri, fallecido en 2021, la cineasta elige el mundo de la ópera y una nueva adaptación de... Las bodas de Fígaro examinar los mecanismos de dominación, las relaciones de poder y las convulsiones provocadas por la liberación de la libertad de expresión.
Una producción de ópera envuelta en una acusación
La película sigue los tumultuosos ensayos de una puesta en escena modernizada de la Las bodas de FígaroDirigida por Mirabelle, una joven directora profundamente comprometida con las cuestiones feministas y muy seguida en las redes sociales, la película gira en torno a una galería de personajes con intereses diversos: una antigua diva interpretada por Agnès Jaoui, un director de orquesta interpretado por Daniel Auteuil preocupado por posibles revelaciones sobre su pasado, o una joven aspirante a cantante impuesta por su padre mecenas.
El frágil equilibrio de esta producción se rompe cuando surge una acusación de agresión sexual dentro del equipo artístico. La película se centra entonces en las reacciones de los distintos protagonistas, que van desde la incomprensión y la inquietud hasta la solidaridad y una defensa instintiva de los viejos patrones. En una entrevista con franceinfo Culture, Agnès Jaoui explica que eligió la ópera de Mozart precisamente porque le permitió medir «qué ha cambiado y qué no» en las dinámicas de poder desde Beaumarchais.
Una sátira social llevada a cabo por un sólido elenco.
Fiel a su predilección por los diálogos irónicos y las situaciones inquietantes, Agnès Jaoui combina humor y tensión social en una película donde los malentendidos y los conflictos generacionales son protagonistas. El filme juega deliberadamente con ciertos clichés para luego subvertirlos y confrontar a cada personaje con sus contradicciones.
Junto a Jaoui y Daniel Auteuil, Eye Haïdara, Tiphaine Daviot y Oussama Kheddam forman una compañía que da vida a esta reflexión colectiva sobre el legado patriarcal del mundo artístico. Entre ensayos de ópera, luchas de poder y tomas de conciencia incómodas, El objeto del delito Cuestiona las consecuencias concretas del movimiento #MeToo sin renunciar a la comedia.
El largometraje, distribuido por StudioCanal, concluye con una nota más optimista, en el espíritu de Las bodas de Fígaro, al tiempo que sugiere que las transformaciones emprendidas aún están incompletas.
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