La París-Roubaix Hauts-de-France nunca sigue un guion predecible, y esta 123.ª edición lo demostró una vez más. Sobre el papel, todo apuntaba a un duelo épico entre Mathieu van der Poel (Alpecin-Premier Tech), el tricampeón defensor, y Tadej Pogacar (UAE Team Emirates XRG), que buscaba su primera victoria en el único Monumento que aún le faltaba en su palmarés. Sin embargo, una vez más, la carrera sorprendió a todos.
Van der Poel atrapado en la fosa de Arenberg
El neerlandés vio cómo sus ambiciones se desvanecían tras dos pinchazos en el traicionero tramo adoquinado de la Trouée d'Arenberg (km 163). Al salir de este tramo crucial, MVDP se encontraba a dos minutos de los líderes. Entonces protagonizó una remontada espectacular, pero a pesar de sus esfuerzos, nunca logró recortar la distancia.
Pogacar frente a la última línea de defensa: Wout van Aert
Pero para Pogacar, la carrera estaba lejos de haber terminado. Aún tenía que superar a un rival importante: Wout van Aert (Visma-Lease a Bike), considerado antes de la salida como el tercer gran favorito. Inicialmente en un grupo de cabeza reducido a ocho corredores, los dos se escaparon juntos en el tramo adoquinado entre Auchy-lez-Orchies y Bersée, a 54 kilómetros de la meta.
El Carrefour de l'Arbre no hace ninguna diferencia
Con tenacidad, Van Aert resistió los repetidos ataques de Pogacar en el adoquín del Carrefour de l'Arbre, precisamente el punto donde el esloveno esperaba darle la vuelta a la carrera. Incapaz de distanciarse de su rival en este sector clave, Pogacar se vio obligado a arriesgarse en el sprint final en el velódromo André-Pétrieux.
El velódromo corona finalmente a Van Aert.
Más preciso en esta prueba, el belga acabó dominando a su rival. A sus 31 años, tras haber subido al podio en el Infierno del Norte con un segundo puesto en 2022 y un tercero en 2023, sin olvidar algunos episodios desafortunados, Wout van Aert ha cumplido finalmente su destino. Se convierte así en el primer piloto en vencer a Pogacar en 2026.
Stuyven completa el podio.
Tras este emocionante duelo, Jasper Stuyven (Soudal Quick-Step) se hizo con el tercer puesto, tras sorprender al grupo perseguidor justo antes de entrar en el velódromo. De este modo, completa el podio de una edición de la Reina de las Clásicas que ya está destinada a pasar a la historia.