A partir del 1 de septiembre, la compra o el arrendamiento de un vehículo eléctrico usado en un concesionario profesional dará derecho a certificados de ahorro energético. Esta nueva medida permitirá a los particulares beneficiarse de una subvención de aproximadamente 337 €. El objetivo de esta cantidad es facilitar el acceso a la movilidad eléctrica a los hogares franceses que deseen dar el salto sin necesidad de adquirir un modelo nuevo.
Hasta 2.360 euros para profesionales que trabajan desde casa.
Los profesionales de la atención domiciliaria y la asistencia personal se beneficiarán de un programa mucho más ventajoso. Para estos profesionales, los desplazamientos son fundamentales en su trabajo, podrán optar a ayudas de hasta 2.360 €. Este importante impulso está diseñado para fomentar la sostenibilidad de sus flotas de vehículos.
Esta ampliación del programa de Certificados de Ahorro Energético (CEE) al mercado de vehículos usados se produce en un momento en que los precios de los vehículos eléctricos nuevos siguen siendo elevados. El gobierno confía en esta medida para acelerar la transición energética del parque automovilístico nacional, al tiempo que ofrece una solución más accesible económicamente para los ciudadanos franceses.
