El yen alcanzó su nivel más alto frente al dólar estadounidense y australiano en seis meses, tras las intervenciones coordinadas de Tokio y Washington para respaldar la moneda japonesa.
Durante años, la debilidad del yen fue una de las pocas certezas en los mercados de divisas internacionales. Los viajeros australianos aprovecharon al máximo esta situación, y Japón se consolidó como un destino accesible gracias a un tipo de cambio particularmente favorable. Es posible que este periodo esté llegando a su fin.
En apenas unas semanas, la tendencia se revirtió. Tokio y Washington intervinieron conjuntamente para respaldar la moneda japonesa, que llevaba tiempo bajo presión, lo que provocó una importante recuperación. El yen ha alcanzado ahora su nivel más alto frente a ambas divisas en seis meses.
Para los turistas australianos que habían elegido Japón como su destino predilecto, en parte gracias al poder adquisitivo que ofrecía un yen devaluado, este cambio lo transforma todo. Un viaje a Tokio o Kioto costará inevitablemente más que en los últimos años, cuando la diferencia en el tipo de cambio hacía que los hoteles, restaurantes y el transporte fueran especialmente asequibles.
Los mercados de divisas siguen siendo impredecibles y no hay garantía de que esta apreciación del yen continúe. Sin embargo, la intervención coordinada de las autoridades japonesas y estadounidenses demuestra la voluntad política de evitar que la moneda se deprecie indefinidamente.
