La primera subasta dedicada exclusivamente a Tomi Ungerer, celebrada en Estrasburgo, atrajo a coleccionistas, profesionales y admiradores de varios países. Con más de 700 lotes en oferta, el evento no solo atrajo a un gran público, sino que también contribuyó a revitalizar el mercado del artista alsaciano.
Una subasta sin precedentes que reaviva el interés por Ungerer
Por primera vez, una casa de subastas dedicó una sesión completa a la obra de Tomi Ungerer. Una elección acertada: según el subastador Luka Charlet, según informó France 3 Grand Est, el evento fue un éxito rotundo, con una sala abarrotada de principio a fin. Numerosos compradores, sobre todo de Alemania, Suiza, Estados Unidos y Francia, asistieron, lo que demuestra el reconocimiento internacional del autor de Los Tres Ladrones.
Más del 90% de las obras, desde carteles icónicos y dibujos políticos hasta acuarelas excepcionales, encontraron compradores. Esta excepcional concentración de la obra de Ungerer estimuló claramente la demanda. Como señala Luka Charlet, una venta dedicada íntegramente al artista reavivó el interés por su obra, mientras que sus dibujos habían aparecido previamente en subastas generales.
El plato fuerte del día: una pequeña acuarela titulada Prestige, que representa a un soldado mutilado, se vendió por 5.000 € sin gastos de envío, una cantidad considerada "muy buena" para una pieza tan pequeña. Otras obras impactantes también atrajeron pujadores, como la acuarela Bailarinas franco-alemanas, que se vendió por 3.500 €, y el póster Poder Blanco Poder Negro, que se vendió por 2.500 €.
Un conjunto de obras multifacéticas que vuelven a estar en el punto de mira, desde lo infantil hasta lo político.
Esta venta temática también brindó la oportunidad de explorar la vasta obra de Tomi Ungerer, un prolífico artista que exploró desde la ilustración infantil hasta la sátira política y la publicidad. La revista Auction Magazine, que ya había presentado una selección de los lotes, destacó la amplia gama de campos que abarca el artista alsaciano, desde sus clásicos infantiles (Los tres ladrones, El hombre de la luna, Otto) hasta su activismo contra la guerra de Vietnam en la década de 1960.
Los carteles de protesta creados durante su estancia en Estados Unidos constituyeron una de las colecciones más destacadas. Antes de la venta, Luka Charlet destacó que había logrado reunir todos los carteles originales relacionados con Vietnam, cada uno firmado, una colección poco común para este período, considerado uno de los más creativos del artista.
La subasta también ofreció un vistazo a su trabajo publicitario, en particular para los relojes Lip y Air India, así como a sus creaciones más lúdicas, como los juguetes de madera diseñados para la marca suiza NAEF. Esta diversidad refleja la riqueza de una obra que ha influido en varias generaciones, tanto en Alsacia como en otros lugares.
Al reunir por primera vez una colección tan sustancial, esta subasta de Estrasburgo confirmó la vitalidad del mercado en torno a Tomi Ungerer y consolidó su posición entre los ilustradores más solicitados. Además, sirvió para extender el legado de este artista de renombre internacional, seis años después de su fallecimiento.