François Hollande continúa su ascenso al poder de cara a las elecciones presidenciales de 2027. En una entrevista concedida a MarianneLuego, en un video publicado al día siguiente, el ex jefe de Estado explica que tiene la intención de... "preparar" para una fecha límite que él presenta como crucial. Al mismo tiempo, descarta claramente la idea de unas primarias en la izquierda, aunque este tema sigue dividiendo a los socialistas y sus aliados.
François Hollande da un paso más hacia 2027.
Tras insinuar repetidamente una posible candidatura durante varias semanas, François Hollande decidió ir más allá esta semana. En las páginas de Marianne, el expresidente declaró "preparar”, antes de aclarar aún más sus ideas en un vídeo publicado ayer.
Sin haber entrado oficialmente en la campaña, el exjefe de Estado se está posicionando con mayor claridad de cara a 2027. Esta declaración marca una evolución en su estrategia de comunicación, ya que cada vez deja menos lugar a dudas sobre sus intenciones políticas.
El expresidente destaca su experiencia.
François Hollande insiste en su pasado en el Palacio del Elíseo. “Ya fui presidente, no me presenté a la reelección en 2017”.Así lo argumenta François Hollande en Marianne, donde aparece fotografiado con una rosa en la mano.
El expresidente también añadió: “No tengo una relación apasionada con el poder, sino con Francia.”
Esta declaración contrasta con la de diciembre de 2016, cuando había dicho: “consciente de los riesgos que supondría un enfoque (…) que no lograra reunir a un amplio abanico de personas en torno a él”, al tiempo que lamentaba ya “la fragmentación de la izquierda”.
Una clara oposición a las primarias de la izquierda no mélenchonista
François Hollande también aprovechó esta entrevista para atacar la idea de unas primarias para la izquierda no mélenchonista, defendida en particular por la ecologista Marine Tondelier y por el primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure.
"No tiene sentido."decidió, argumentando que las discrepancias en "línea" y "proyecto" Las diferencias entre los distintos aspirantes son demasiado significativas como para que dicho procedimiento dé como resultado una candidatura verdaderamente coherente.
Con esta declaración, el expresidente se distancia de una parte de la izquierda que sigue abogando por un mecanismo de nominación común, con la esperanza de evitar otra fragmentación en la primera vuelta de las elecciones presidenciales.
El debate sobre una candidatura conjunta sigue dividiendo a los socialistas.
La idea de un único candidato de izquierda dista mucho de ser un consenso. Dentro del Partido Socialista, una parte importante de líderes y activistas no quiere oír hablar de unas primarias abiertas con otras fuerzas de izquierda.
Por lo tanto, es posible que el proceso de selección de un candidato conjunto nunca llegue a concretarse. Una buena parte de los socialistas sigue oponiéndose a ello y podría dejar a Olivier Faure en minoría en este asunto. Esta división interna complica aún más la estrategia del partido de cara a 2027.