El ex primer ministro François Fillon cree queEmmanuel Macron Debería sacar las conclusiones necesarias de la situación política e institucional del país al abandonar el Palacio del Elíseo. En una entrevista con Le Figaro, afirma que, si fuera jefe de Estado, "dimitiría" para no "malgastar a Francia otros dieciocho meses", señalando a un país que considera debilitado, endeudado y profundamente dividido.
Para François Fillon, Emmanuel Macron tiene una responsabilidad central. Lo critica por haberse opuesto, durante las elecciones presidenciales de 2017, a reformas que ahora considera esenciales, en particular en materia de finanzas públicas, pensiones y competitividad. Según el ex primer ministro, esta estrategia ha provocado un estancamiento político persistente, caracterizado por la ausencia de una mayoría clara y un estancamiento institucional sin precedentes durante la Quinta República.
Un frente republicano considerado contrario al espíritu democrático
François Fillon también criticó la estrategia del "frente republicano" contra la Agrupación Nacional, que calificó de "negación de la democracia". Argumentó que todo partido que respete la Constitución pertenece al bando republicano, incluida la Agrupación Nacional, y estableció una clara distinción con La Francia Insumisa, a la que acusó de promover una agenda revolucionaria. En su opinión, el llamado sistemático a un bloqueo electoral solo avivaría las tensiones y reforzaría la desconfianza del pueblo francés hacia sus instituciones.
Finalmente, el excandidato presidencial cree que la única solución creíble reside en la renuncia del Presidente de la República o en la disolución de la Asamblea Nacional para dar voz a los votantes. Sin una aclaración rápida, argumenta que mantener el statu quo solo aceleraría la crisis democrática y empujaría aún más a los votantes hacia opciones radicales.