El brote de ébola en la República Democrática del Congo ha superado los 5.000 contagios y causado más de 2.320 muertes, convirtiéndose en la crisis más mortífera de la historia del país. La OMS convocó una reunión de emergencia de sus expertos el martes e hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que aumente su ayuda.
«La epidemia está lejos de estar bajo control». Así resumió la situación el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante una reunión de emergencia celebrada el martes. El número de fallecidos ya supera los 2320, cifra que sobrepasó la de la epidemia de 2018-2020, que dejó 2299 muertos.
Este es el decimoséptimo brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo. La cepa en cuestión, conocida como Bundibugyo, está agravando la situación: actualmente no existe vacuna ni tratamiento aprobado para esta variante específica. Tedros advirtió que el virus se está propagando a un ritmo sin precedentes y que la ubicación de numerosos fallecimientos revela cadenas de transmisión aún no identificadas.
“Nos hemos quedado muy rezagados y aún estamos intentando recuperar el terreno perdido”, reconoció el director general, instando a los socios internacionales a aumentar su apoyo. Considera que la epidemia solo podrá controlarse una vez que se hayan rastreado y roto todas las cadenas de transmisión.
Los equipos de campo se enfrentan a varios obstáculos simultáneos: el conflicto armado en este país rico en minerales, la desconfianza hacia el personal sanitario, la desinformación y ciertas prácticas culturales. En este contexto, la OMS ha decidido centrarse en los mototaxistas, quienes transportan a los enfermos y a los fallecidos. El médico de la OMS, Thierno Balde, explicó que el objetivo ahora es reclutarlos como agentes de vigilancia e intervención, complementando así los puntos de lavado de manos y los desinfectantes ya desplegados.
La alerta oficial se declaró el 17 de mayo, pero la secuenciación genética de las muestras indica que el virus ya circulaba en febrero, tres meses antes. En cuanto a las perspectivas terapéuticas, el mes pasado un primer voluntario recibió en el Reino Unido una inyección de una vacuna experimental desarrollada por investigadores de la Universidad de Oxford. Cientos de miles de dosis, fabricadas en la India, están listas para su distribución inmediata si los ensayos clínicos resultan exitosos.
Communauté
comentarios
Escribe un comentario
Sé el primero en comentar este artículo.