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Un maquinista de tren de alta velocidad (TGV) falleció tras una colisión con un camión.

Un tren TGV que viajaba de Dunkerque a París colisionó esta mañana con un camión de mercancías pesadas que transportaba una carga sobredimensionada en un paso a nivel cerca de Mazingarbe, en la comuna de Bully-les-Mines, entre Béthune y Lens. El maquinista falleció en el accidente, mientras que a bordo viajaban más de 240 pasajeros y dos miembros de la tripulación. 

Un impacto de la violencia extrema

La colisión se produjo a gran velocidad. Según los informes iniciales del lugar del accidente, el tren circulaba a unos 160 km/h en el momento del impacto y continuó su marcha durante varios cientos de metros antes de detenerse. La locomotora de cabeza descarriló, mientras que las ventanillas del primer vagón de pasajeros se agrietaron por la fuerza del impacto. 

El conductor no sobrevivió.

La tragedia se cobró la vida del conductor del TGV, descrito como un profesional experimentado de 56 años. El número de heridos a su alrededor fluctuó durante un largo rato mientras se le prestaba atención médica. Al mediodía, se informó que dos personas se encontraban en estado crítico, pero sus vidas no corrían peligro, al igual que las de otras quince que sufrieron heridas leves. 

Un convoy de gran tamaño en el centro de la investigación.

El camión implicado en el accidente era un vehículo privado de gran tamaño que transportaba un puente militar móvil. El conductor, un civil, fue detenido. Se ha iniciado una investigación judicial para determinar con exactitud cómo el camión acabó sobre las vías mientras pasaba el tren. En este momento, las autoridades indican que las circunstancias exactas aún se están investigando. 

Uno de los puntos centrales de la investigación se refiere al funcionamiento del paso a nivel. Los hallazgos iniciales en el lugar indican que funcionaba con normalidad y que las barreras parecían estar en buen estado. También se informó que un tren regional expreso (TER) había cruzado el mismo paso a nivel poco antes de la tragedia, sin que se registrara ningún incidente. 

Tras la colisión, se puso en marcha una importante operación de rescate. Los pasajeros fueron evacuados en autobús a un centro de acogida en Bully-les-Mines para recibir atención médica y asistencia. El servicio ferroviario entre Béthune y Lens se suspendió de inmediato, y se prevé que las interrupciones continúen más allá del día del accidente debido a la magnitud de los daños en la vía y la infraestructura. 

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