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Maldivas: Operación de rescate de alto riesgo para recuperar los cuerpos de los buzos italianos.

Tras la muerte de cinco italianos en el atolón de Vaavu, los equipos de rescate intentan recuperar sus cuerpos de una red de cuevas profundas, estrechas y peligrosas. Un buzo militar maldivo falleció durante la operación.

Una operación peligrosa

En las Maldivas, la prioridad ya no es el rescate, sino la recuperación de los cuerpos. Cinco buceadores italianos fallecieron durante una inmersión en una red de cuevas submarinas en el atolón de Vaavu. La búsqueda, iniciada inmediatamente después de su desaparición, se ha convertido en una operación técnica particularmente peligrosa, llevada a cabo a grandes profundidades, en un entorno confinado y con severas limitaciones de descompresión. Los cuerpos de cuatro buceadores italianos que aún permanecían desaparecidos fueron localizados el lunes, tras la reanudación de las operaciones. Un cuerpo había sido encontrado previamente cerca de la entrada de la cueva. 

Una intervención bajo extrema presión

Según la agencia Associated Press, buzos italianos exploraron una cueva ubicada a unos 50 metros de profundidad, superando el límite de 30 metros para el buceo recreativo en las Maldivas. Esta profundidad aumenta considerablemente la complejidad de la operación: el tiempo en el fondo es limitado, las reservas de gas deben calcularse con precisión y cualquier ascenso requiere paradas de descompresión. 

El Ministerio de Asuntos Exteriores italiano describe una red compuesta por tres grandes cámaras conectadas por estrechos pasadizos. Una inmersión inicial de la guardia costera de Maldivas permitió explorar dos cámaras, pero la profundidad impidió extender la operación lo suficiente, principalmente debido a las limitaciones de descompresión. 

La guardia costera maldiva en primera línea.

La operación comenzó con la participación de la guardia costera y la policía de Maldivas, con el apoyo de un buzo experto italiano. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores italiano, los primeros buzos se encargaron de localizar y marcar con precisión la entrada al sistema de cuevas antes de que otros equipos intentaran localizar los cuerpos y recuperarlos. Ocho buzos maldivos fueron movilizados, turnándose en el agua. 

La muerte de un rescatista interrumpe la misión.

El peligro de la operación quedó brutalmente confirmado con la muerte de Mohamed Mahudhee, miembro de las Fuerzas de Defensa Nacional de Maldivas. Participaba en la búsqueda cuando sufrió un accidente por descompresión. Según las autoridades, falleció tras ser trasladado a un hospital de la capital. 

Mohamed Mahudhee formaba parte de un equipo de buceo de ocho personas que participó en la operación del sábado. Tras emerger a la superficie, sus compañeros se percataron de su ausencia. Regresaron a la inmersión y lo encontraron inconsciente. Su muerte provocó la suspensión temporal de la búsqueda y una reevaluación completa de la operación. Para las autoridades, el objetivo se convirtió en un doble: recuperar los cuerpos de las víctimas italianas y, al mismo tiempo, evitar que una nueva operación causara más muertes.

Buzos finlandeses especializados fueron llamados como refuerzos.

Dada la dificultad de la misión, tres buceadores finlandeses especializados en operaciones submarinas y en cuevas fueron enviados al lugar con el apoyo de DAN Europe. La organización identificó a los buceadores como Sami Paakkarinen, Jenni Westerlund y Patrik Grönqvist. Tras su llegada, se llevaron a cabo las fases de preparación del equipo, comprobación de gases, evaluación ambiental y planificación de la inmersión. 

Las condiciones meteorológicas están complicando aún más la búsqueda.

Las condiciones meteorológicas dificultaron las labores de rescate. Las autoridades italianas ya habían indicado que el mal tiempo podría impedir el inicio o la continuación de las operaciones. El fuerte oleaje obstaculizó repetidamente los esfuerzos de los equipos de rescate. 

El embajador italiano en Colombo, responsable de las Maldivas, viajó a las islas para coordinar la respuesta con las autoridades locales. El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, solicitó apoyo para las familias y asistencia para los ciudadanos italianos presentes. El yate Duke of York, con 25 turistas italianos a bordo, incluidos los cinco buceadores fallecidos, regresó a Malé tras el accidente. 

¿Quiénes son las víctimas?

Las víctimas identificadas son Monica Montefalcone, profesora asociada de ecología en la Universidad de Génova, su hija Giorgia Sommacal, Federico Gualtieri, biólogo marino, Muriel Oddenino, investigadora, y Gianluca Benedetti, instructor de buceo. La Universidad de Génova aclaró que la inmersión durante la cual ocurrió el accidente se realizó de forma privada y no formaba parte de la misión científica oficial que se llevaba a cabo en el lugar. 

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